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Panamá está conectándose a una velocidad que obliga a mirar más allá del simple acceso a Internet. La infraestructura inalámbrica empieza a convertirse en un asunto estratégico para edificios, empresas y operaciones críticas, especialmente cuando una emergencia puede poner a prueba aquello que normalmente funciona sin que nadie se pregunte cómo.
La economía panameña creció 4,4 % en 2025, impulsada principalmente por sectores como transporte, almacenamiento y correo, que avanzaron 14,5 %, además del turismo y los servicios financieros. Al mismo tiempo, la adopción digital continúa creciendo: al cierre de 2025, Panamá tenía 3,60 millones de usuarios de Internet, equivalentes al 78,4 % de su población, y 4,85 millones de conexiones móviles, según los datos citados de Digital 2026: Panamá, de DataReportal.
La pregunta, entonces, ya no es solamente cuántas personas están conectadas, sino qué tan preparada está la infraestructura para mantenerlas conectadas cuando las condiciones cambian.
Infraestructura inalámbrica: más allá del Wi-Fi
Tener una buena conexión Wi-Fi no significa necesariamente que un edificio esté preparado para afrontar todas sus necesidades de comunicación.
Una construcción puede ofrecer una excelente experiencia de navegación a empleados y visitantes y, al mismo tiempo, presentar zonas con baja cobertura celular. También puede mantener conectados a sus usuarios, pero no garantizar comunicaciones adecuadas para bomberos, paramédicos, equipos de emergencia, sensores, controles de acceso, sistemas de automatización o dispositivos IoT.
Ese es precisamente uno de los desafíos que Excigent Tech quiere poner sobre la mesa durante su participación en Panamá.
Panamá está avanzando hacia una infraestructura digital cada vez más sofisticada, señala Paul Weintraub, director de Excigent Tech.
Su planteamiento le apunta a una realidad que puede pasar inadvertida hasta que ocurre una emergencia: la conectividad debe evaluarse de acuerdo con la función que cumple cada sistema y no solamente desde la perspectiva del usuario que necesita navegar por Internet.
A medida que crecen la conectividad, la automatización y la dependencia de los sistemas digitales, también debemos preguntarnos qué sucede cuando las condiciones normales cambian, explica Weintraub.
El desafío de las comunicaciones críticas
La discusión cobra especial relevancia cuando se habla de comunicaciones críticas. En una emergencia, la red deja de ser un elemento conveniente y puede convertirse en parte fundamental de la capacidad de respuesta.
Los recientes eventos naturales registrados en América Latina han mostrado cómo una situación de emergencia puede afectar simultáneamente edificios, energía, movilidad y redes. En ese contexto, contar con conectividad resiliente puede marcar una diferencia en la operación de múltiples sistemas.
Un edificio puede tener un Wi-Fi excelente y, al mismo tiempo, no estar preparado para garantizar comunicaciones celulares, seguridad pública, sistemas operativos o IoT cuando realmente se necesitan, advierte el directivo.
Por eso, la conversación sobre conectividad empresarial debe incorporar variables como cobertura, capacidad, confiabilidad, seguridad pública, ciberseguridad, coordinación con operadores, modelo de despliegue y soporte durante todo el ciclo de vida de la infraestructura.
El objetivo no consiste simplemente en conseguir más señal. Se trata de determinar qué nivel de conectividad necesita cada aplicación, dispositivo o sistema según su importancia.
Panamá mira hacia Wi-Fi 6E y Wi-Fi 7
Mientras los edificios enfrentan estos retos, el país también analiza la evolución de sus redes.
En julio, la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ASEP) abrió un foro público para analizar el futuro de la banda de 6 GHz, considerada estratégica para tecnologías como Wi-Fi 6E y Wi-Fi 7 y para nuevas aplicaciones inalámbricas.
La discusión responde a una realidad conocida por cualquier organización que haya aumentado su dependencia tecnológica: el tráfico de datos crece y las redes necesitan mayor capacidad.
Pero la evolución tecnológica también plantea una reflexión de fondo. Las nuevas generaciones de conectividad requieren una infraestructura física capaz de soportarlas y, sobre todo, una planificación que considere qué ocurre cuando la operación deja de desarrollarse en condiciones normales.
El verdadero desafío no es simplemente tener conectividad, sostiene Weintraub.
La frase resume uno de los puntos centrales del debate: conectar es apenas el comienzo. Mantener conectados a usuarios, dispositivos y sistemas cuando más importa es una exigencia mucho mayor.
De los edificios conectados a edificios preparados
Durante su participación en Panamá, Excigent Tech presentará tecnologías y soluciones de compañías con las que trabaja, entre ellas Nextivity Inc., enfocada en soluciones para mejorar la conectividad celular en interiores, y Connectix Broadband Solutions, especializada en soluciones de conectividad de banda ancha.
La conversación se produce además en un momento en el que la infraestructura tecnológica está convergiendo con inteligencia artificial, centros de datos, redes de fibra óptica, seguridad electrónica, sostenibilidad y nuevas arquitecturas de telecomunicaciones.
En otras palabras, el edificio conectado del futuro no será simplemente aquel que tenga más dispositivos. Será aquel cuya infraestructura pueda responder de manera confiable a las necesidades de personas, empresas y sistemas.
El verdadero desafío no es simplemente tener conectividad, sino contar con una infraestructura inalámbrica capaz de mantener comunicadas a las personas, los sistemas y las operaciones críticas cuando más importa, concluye Weintraub.
BICSI CALA ICT Summit Panamá 2026 pone el tema sobre la mesa
Este debate formará parte del BICSI CALA ICT Summit Panamá 2026 – Conferencia y Exhibición, que se realizará el miércoles 12 de agosto de 2026, de 8:30 a. m. a 6:00 p. m., en el Hotel Riu Plaza Panamá.
El encuentro reunirá a más de 300 líderes, especialistas, ingenieros, integradores y tomadores de decisiones de la industria TIC y de telecomunicaciones para analizar tendencias, estándares y mejores prácticas relacionadas con el diseño, instalación y operación de infraestructura tecnológica.
Más allá de las novedades que puedan presentarse en el evento, el verdadero valor de esta conversación está en poner sobre la mesa una pregunta que muchas organizaciones todavía no se hacen: ¿está preparada su infraestructura para funcionar cuando todo lo demás empieza a fallar?
La conectividad que importa es la que resiste
La transformación digital suele medirse por velocidad, dispositivos, aplicaciones y cantidad de datos. Sin embargo, existe otra métrica menos visible y posiblemente más importante: qué tan confiable es una red cuando las circunstancias dejan de ser normales.


🌎 Punto de encuentro
¿Está preparada la infraestructura de las empresas y edificios de nuestra región para mantener las comunicaciones cuando llegue una situación crítica?














