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La llegada de la BYD SHARK al país marca un acontecimiento significativo para el mercado de este tipo de vehículos.
No hablamos simplemente de un utilitario que se suma al mercado, sino de una camioneta que busca redefinir los estándares de lo que significa conducir una pickup en la era digital.
La promesa del fabricante es revolucionar el segmento con una propuesta que busca equilibrio entre rendimiento y una consciencia sostenible.
Arsenal de asistencias a la conducción (ADAS)
Uno de los puntos críticos al evaluar tecnología en vehículos de gran envergadura es, sin duda, la seguridad activa.
La BYD SHARK está equipada con un ecosistema digital diseñado para proteger tanto a los ocupantes como al entorno.
Entre sus especificaciones encontramos el Control Crucero Adaptativo con función Stop and Go (ACC-S&G); herramienta para reducir la fatiga en el tráfico pesado de la ciudad o en largas travesías por carretera.
Pero la inteligencia del vehículo va más allá. El sistema integra ojos digitales mediante alertas preventivas y acciones correctivas:
- Prevención frontal: Cuenta con Alerta de Colisión Frontal (FCW) y Frenado Autónomo de Emergencia (AEB), sistemas esenciales que pueden reaccionar milisegundos antes que el humano ante un obstáculo imprevisto.
- Gestión de carril: La tecnología de mantenimiento es robusta, incluyendo desde la Alerta de Salida de Carril (LDW) hasta el Sistema de Permanencia en Carril (LKS) y su versión de emergencia (ELKA), asegurando que el vehículo mantenga su trayectoria correcta.
- Visión periférica: El punto ciego, el gran enemigo de los vehículos grandes, queda cubierto con el Sistema de Detección de Punto Ciego (BSD) y el Asistente de Cambio de Carril (LCA).
Innovación en vehículos utilitarios
Sobresale la Alerta de Tráfico Cruzado Trasero (RCTA) y el Freno de Tráfico Cruzado Trasero (RCTB), condiciones que mitigan el riesgo al salir de estacionamientos o áreas de carga con visibilidad reducida.
A esto se suma una Alerta de Colisión Posterior (RCW), cerrando un círculo de seguridad de 360 grados.
También, para aquellos emprendedores y aventureros que enfrentan la topografía desafiante de Colombia, el vehículo incorpora asistencias dinámicas fundamentales:
- Arranque en pendiente (HHC): Para evitar el retroceso en subidas.
- Control de descenso (HDC): Que gestiona la velocidad bajando laderas empinadas de forma automática.
- Sistema Autohold (AVH): Para mayor comodidad en las detenciones breves.


BYD SHARK, un hito tecnológico
Asimismo, hablamos con Diego García (en la foto), ingeniero de investigación y desarrollo de productos de Motorysa, quien detalló por qué este vehículo representa un verdadero hito tecnológico.
Lo primero que llama la atención no es solo su estética imponente, sino lo que no se ve a simple vista.
BYD ha implementado una solución ingeniosa llamada tecnología DMO (Dual Mode Off-road), diseñada específicamente para el desempeño todoterreno híbrido.
A diferencia de las pickups tradicionales que separan rígidamente sus componentes, la Shark integra la batería directamente en el chasis.
Diego García explica esta innovación estructural así:
Integramos chasis independiente entre un conjunto eléctrico dentro de una batería de 29.7 kWh, la cual lo llamamos el 2-chasis porque está integrada en los dos largueros.
Esto la hace muy robusta, con mucha resistencia a la torsión para hacer un tipo de desempeño bastante interesante de uso recreativo.
Esta fusión técnica permite algo que muchos usuarios soñaban: tener la resistencia de una camioneta de trabajo, pero con la suavidad y el manejo diario de una SUV.


El corazón del sistema: La batería blade y la autonomía
Aquí es donde los vehículos híbridos enchufables cobran todo el sentido en nuestro mercado actual.
La Shark monta la famosa Batería Blade de litio-ferrofosfato, una tecnología patentada por la marca que prioriza la seguridad y la eficiencia.
García ilustra el diseño de esta batería de una manera muy gráfica: La ventaja es que prescinde de módulos, tenemos unas hojas -de ahí viene el nombre Blade- que están colocadas una al lado de la otra.
Yo lo comparo como si fuera una resma de papel, que se juntan varias, generando un elemento importante.
En términos prácticos, esto se traduce en libertad. El vehículo ofrece hasta 100 km de autonomía en modo 100 % eléctrico (ciclo NEDC), ideal para los recorridos urbanos diarios sin gastar una gota de gasolina.
Sin embargo, para los viajes largos, al combinar el sistema eléctrico con el motor a combustión, se puede alcanzar una autonomía total de hasta 860 km con una sola tanqueada.


Pensando en el usuario digital
La experiencia en cabina es muy tecnológica. No se siente como un vehículo de carga, sino como un centro de comando digital.
Cuenta con una pantalla giratoria de 12.8 pulgadas, comandos de voz y la gestión a través de la BYD App.
Pero hay un dato que destaca: la capacidad de carga. García resalta un punto clave para la infraestructura colombiana:
La BYD Shark es el primer vehículo híbrido enchufable de la marca que tiene disponibilidad de carga rápida.
Hasta 40 kilovatios en corriente directa en electrolineras, entonces puede cargar del 20 al 80 % en media hora.
Esto elimina gran parte de las barreras de entrada a la movilidad sostenible, permitiendo recargas ágiles en carretera mientras se toma un café.
Esta pick-up fusiona lo mejor de dos mundos, entregando una experiencia de lujo, seguridad (con un completo paquete ADAS) y responsabilidad ambiental.

















