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En el marco de CES 2026, Infinix mostró durante el Showstopper su portafolio de innovaciones que apuntan directo al futuro de la conectividad, el rendimiento sostenido y la personalización, bajo su filosofía Tecnología vibrante, sin límites.
Desde su primera solución global de comunicación satelital para smartphones hasta una ambiciosa arquitectura de refrigeración líquida HydroFlow, Infinix dejó claro que quiere jugar en las grandes ligas de la innovación móvil.
Lo interesante no es solo la lista de tecnologías, sino el enfoque: llevar funciones que antes parecían exclusivas o experimentales al terreno del usuario común, sin complicaciones y con una visión clara de lo que viene para los próximos años.
Comunicación satelital: conectividad sin fronteras, literalmente
Uno de las apuestas más llamativas de la marca fue la comunicación satelital integrada en un smartphone de consumo. Infinix propone una solución con una cobertura proyectada de casi dos tercios de la superficie terrestre, lo que representa un salto enorme frente a las opciones actuales.
Técnicamente, el sistema permite transmisión de datos a 4 kbps, suficiente para ofrecer llamadas de voz bidireccionales en alta definición y un servicio de mensajería corto que, según la marca, está entre los más avanzados de su tipo.
Todo esto funciona sobre un sistema de comunicación unificado que no requiere registros adicionales y que cambia de forma automática entre la red móvil tradicional y la conexión satelital.
En la práctica, el usuario podrá hacer llamadas tanto en modo altavoz como con audífonos Bluetooth, con una recepción de voz clara incluso en condiciones adversas como viento o entornos abiertos. El objetivo es simple: que no te quedes incomunicado, ya sea en una zona remota, durante un viaje o en una situación inesperada sin cobertura.
El primer modelo en estrenar esta tecnología será el Infinix NOTE 60 Ultra, que se perfila como una pieza clave dentro de la visión de la compañía: construir una red integrada espacio-aire-tierra pensada para todo tipo de escenarios.
Este enfoque, además, prepara el terreno para tecnologías futuras como las redes 6G y experiencias más inmersivas basadas en realidad aumentada o inteligencia artificial contextual.




Refrigeración líquida HydroFlow
Si la conectividad fue uno de los pilares del anuncio, el otro gran protagonista fue el rendimiento sostenido. Infinix presentó su nueva arquitectura de refrigeración líquida HydroFlow, una de las propuestas más ambiciosas que se han visto en smartphones hasta ahora.
El corazón del sistema es la primera bomba de cerámica piezoeléctrica dual en la industria móvil. Mediante corriente eléctrica, la cerámica se deforma a alta frecuencia y mueve un líquido especial a un caudal de hasta 6,5 ml por minuto, duplicando la velocidad de los sistemas de refrigeración líquida activa convencionales.
Los canales de enfriamiento están diseñados para cubrir el 100 % de las principales fuentes de calor de la placa base, lo que permite una disipación mucho más precisa y eficiente. En términos simples: el teléfono puede mantener su rendimiento alto durante más tiempo sin convertirse en una plancha.
Ventilador piezoeléctrico: menos ruido, más eficiencia
A esto se suma otro detalle técnico muy interesante: el primer ventilador piezoeléctrico del mundo diseñado para smartphones. En lugar de usar aspas tradicionales, el sistema emplea una lámina ultrafina de apenas 0,1 mm de grosor (la mitad de un cabello humano) que vibra 25.000 veces por segundo.
Este movimiento genera un chorro de aire de alta presión que, según Infinix, logra una eficiencia de disipación de calor hasta diez veces superior a la de los ventiladores convencionales, todo con un funcionamiento prácticamente silencioso gracias a su estructura de estado sólido.
La combinación de refrigeración líquida y aire activo da como resultado un sistema integral que busca algo muy concreto: rendimiento estable, temperaturas controladas y una experiencia más cómoda al tacto, incluso en sesiones largas de juego o uso intensivo.
Mirando hacia adelante, la compañía ya está explorando soluciones aún más radicales, como una refrigeración inmersiva de cámara completa, donde el líquido entra en contacto directo con los componentes clave para acelerar la disipación del calor.
El smartphone como consola portátil
Para sacar verdadero provecho de esta potencia, Infinix también mostró un controlador dividido pionero en la industria, con un gran panel táctil sensible a la presión y conectividad de latencia ultrabaja.
A esto se suman gatillos magnéticos inalámbricos con microinterruptores al estilo de un mouse.
La idea es convertir el smartphone en una especie de estación de juego portátil, donde el hardware, la refrigeración y los accesorios trabajen juntos para ofrecer una experiencia más cercana a una consola que a un teléfono tradicional.


Active Visual Backplate: cuando el diseño también comunica
Más allá de la potencia y la conectividad, Infinix también quiere que el teléfono sea una forma de expresión.
Con su tecnología Active Visual Backplate, la marca abre la puerta a una nueva etapa de personalización, donde el color y los efectos visuales del dispositivo se convierten en parte activa de la experiencia del usuario.
Aunque todavía es un concepto en desarrollo, deja clara la intención de la compañía: que el smartphone no solo sea una herramienta, sino también un objeto que refleje identidad y estilo.
Infinix, una mirada al futuro que ya empezó
Lo presentado por Infinix en CES 2026 no es solo una colección de demos tecnológicos. Es una visión bastante coherente de hacia dónde van los smartphones: más conectados, más potentes, más eficientes térmicamente y más personales.
La gran apuesta es clara: que tecnologías que hoy parecen de nicho o de situaciones extremas terminen siendo parte normal de la experiencia diaria.
Y si algo quedó claro en Las Vegas es que la carrera por redefinir el smartphone está lejos de terminar… y cada vez se pone más interesante.











