Table of Contents
En el mundo de la tecnología aplicada a la defensa, la innovación no es solo una cuestión de eficiencia, sino de supervivencia vital. Cuando se habla de vehículos tácticos, la ingeniería debe superar límites físicos para proteger a quienes van dentro.
Recientemente, al visitar ExpoDefensa, tuvimos la oportunidad de conocer de cerca una máquina que parece salida de una película de ciencia ficción, pero cuya utilidad es tan real como necesaria: se trata del Guardian Xtreme.
Un vehículo que no es solo una mole de metal; es un compendio de desarrollo tecnológico diseñado para resistir lo impensable y garantizar la movilidad en terrenos hostiles.
Innovación material: Más resistencia con menos peso
Lo primero que impacta al ver este desarrollo de IAG (International Armored Group) es su imponente presencia, pero lo que realmente fascina a los amantes de la tecnología -como nosotros- es lo que no se ve a simple vista: su composición.
Adriana Mejía, CFO de Prodesaten, nos explicó cómo la tecnología de materiales ha permitido crear un escudo casi impenetrable que es sorprendentemente ligero para su categoría.
Mientras un vehículo comercial nivel BR-6 puede pesar 11 toneladas, el Guardian Xtreme, con un nivel de protección tres veces superior, pesa solo 8 toneladas.


Esto es un desarrollo tecnológico notorio; las láminas tienen un nivel de blindaje muy alto, pero el peso y el grosor más bajo que una BR-6, señala Mejía.
Certificación de la OTAN, garantía probada en campo
Uno de los puntos más críticos en la tecnología de defensa es la certificación. En el mercado existen muchas promesas, pero pocas garantías reales. El valor diferencial de esta máquina radica en su certificación OTAN.
Esto no implica que un ingeniero firmó un papel en una oficina; lo que significa es que un vehículo real fue sometido a pruebas destructivas totales para validar su resistencia.
Estamos hablando de un estándar STANAG 2 y 3, diseñado para soportar no solo impactos de munición de alto calibre, sino explosiones de minas y artefactos improvisados.
No es un laboratorio privado quien lo prueba, sino un laboratorio de la OTAN, que tiene los más altos estándares globales; el vehículo se lleva completamente equipado y lo miden en diferentes condiciones, así pueden certificar que garantiza la vida de los ocupantes, afirma la experta.
Guardian Xtreme, con ingeniería interior que marca la diferencia
Quizás el aspecto más innovador y menos conocido es su recubrimiento interno. En la ingeniería militar antigua, los vehículos eran trampas de metal; si una explosión ocurría fuera, el metal interno se fragmentaba convirtiéndose en metralla (esquirlas) letal para los ocupantes.
El Guardian Xtreme integra una solución de «espumilla» tecnológica, un material ignífugo (que no se inflama) y térmico que recubre el habitáculo. Su función es absorber la energía y evitar el desprendimiento de partes internas. Es un diseño centrado en la ergonomía de la supervivencia.
Lo que te evita es que la persona que va por dentro sea impactada por las esquirlas que puedan desprenderse. Básicamente, este carro por dentro es una espuma que cuida a los viajeros, detalla Adriana Mejía, destacando la seguridad sobre la estética militar tradicional.
Movilidad estratégica y adaptación al terreno
Finalmente, la tecnología de defensa no sirve si el vehículo queda inmovilizado tras un incidente. Este modelo cuenta con llantas run flat de alto rendimiento (resistentes), diseñadas para seguir rodando incluso después de recibir impactos directos o sufrir explosiones cercanas, permitiendo un escape táctico de hasta 50 kilómetros.
Es una solución que ya opera en países como Estados Unidos, Alemania y diversas naciones en desarrollo, y que busca modernizar la flota en Colombia con una propuesta costo-eficiente y técnicamente interesante.
Una prueba de cómo la ingeniería avanzada y los nuevos materiales pueden redefinir sectores tradicionales
Más allá de su uso militar, el Guardian Xtreme es una pieza de tecnología que demuestra que la protección y la ligereza pueden coexistir. En un entorno donde la seguridad es prioridad, contar con herramientas avaladas por los estándares más exigentes del mundo no es un lujo, es una necesidad estratégica.

















