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Así es, el país debe dejar de preguntarse qué es la inteligencia artificial y empezar a decidir qué hacer con ella para el crecimiento y mejoramiento de la sociedad en los próximos años.
En 2025, Colombia vivió momentos determinantes en su historia digital: una apuesta estatal que va más allá de la conectividad, los discursos y las modas tecnológicas.
Se trata de construir soberanía tecnológica, formar talento propio y convertir los datos en un activo estratégico para el desarrollo económico y social.
En esta entrevista exclusiva con Carina Murcia Yela, Ministra TIC, se revela cómo el Gobierno está moviendo las fichas para que Colombia deje de ser solo usuaria de tecnología y empiece a crearla: desde inversiones históricas en IA, centros de innovación regionales y formación masiva de talento, hasta una visión clara sobre ciberseguridad, regulación responsable y protección de niños y jóvenes en entornos digitales.
ITenLINEA: Ministra, 2025 llegó con una explosión de IA en todos los sectores. ¿Cuál ha sido la apuesta concreta del MinTIC para que Colombia deje de ser un país usuario y se convierta en creador de tecnología?
Carina Murcia Yela: Esencialmente que Colombia pase de ser usuaria a creadora de tecnología, y para lograrlo estamos construyendo todo el andamiaje que un país necesita para innovar con soberanía: talento, infraestructura de datos, lineamientos éticos y centros de investigación avanzada.
A la inversión histórica de más de $500 mil millones en Inteligencia Artificial se suma el avance de 60 Centros PotencIA en 26 departamentos, y el desarrollo de la Facultad de Inteligencia Artificial en Manizales y las Facultades de Ciencias Cuánticas en Usme y Zipaquirá, que descentralizarán la innovación y forman a los futuros científicos del país.
Esta visión se articula en una hoja de ruta integral que inicia con la Estrategia Nacional Digital, que orienta la modernización del Estado hacia un modelo conectado y basado en datos. Y se suma el CONPES de Inteligencia Artificial, que define la visión país para el desarrollo responsable de la IA, y la implementación del Plan Nacional de Infraestructura de Datos (PNID), que establece la arquitectura, los estándares y la gobernanza para que Colombia cuente con datos confiables e interoperables, capaces de entrenar modelos de IA con información propia.
Además, lo complementan las hojas de ruta de datos abiertos estratégicos, que liberan conjuntos de datos de alto valor para impulsar innovación pública y privada.
A este ecosistema se integra el Proyecto de Ley 043 de 2025 sobre Inteligencia Artificial, liderado por MinTIC y MinCiencias, que busca establecer un marco normativo ético y soberano para el desarrollo y uso de la IA en el país, incorporando principios de transparencia, protección de derechos, gestión de riesgos y creación de una autoridad nacional de supervisión, así como incentivos para la investigación, formación de talento y adopción responsable en sectores estratégicos.
Pero esta infraestructura solo tiene sentido si se convierte en soluciones reales. Por eso estamos llevando la IA a municipios pequeños mediante la estrategia Territorios IA, que ya beneficia a 50 municipios con tableros avanzados de analítica y algoritmos abiertos en movilidad, seguridad, agro y contratación.
Cualquier alcaldía puede replicar, adaptar y escalar estos modelos. Es tecnología creada desde nuestros datos, para nuestras necesidades y con nuestro talento.
El resultado de esta apuesta se refleja en las personas: más de 841 mil colombianos ya se han formado en programación, IA, ciberseguridad y habilidades avanzadas, gracias a programas gratuitos y certificados que democratizan el acceso a conocimiento de frontera.
Esa es nuestra meta: un país que innova desde sus territorios, diseña su propia tecnología y exporta talento digital al mundo.


¿Qué métricas concretas está usando su cartera para medir el impacto de los programas de conectividad en las regiones? Resultados que ya se puedan ver en comunidades.
Para medir el impacto real de los programas de conectividad en las regiones, el Ministerio utiliza indicadores oficiales y verificables, principalmente los de la Encuesta de Calidad de Vida del DANE, que permiten conocer el porcentaje de hogares con acceso a Internet y el uso de Internet por parte de la población.
Esta información, desagregada por zonas urbanas y rurales, permite identificar brechas, orientar inversiones y verificar los resultados de cada intervención.
Adicionalmente, el impacto de las políticas públicas del sector se mide a través de los sistemas de seguimiento y evaluación del DNP, que permiten valorar la eficacia, eficiencia y sostenibilidad de cada programa.
Complementamos esta medición con indicadores de uso significativo, como actividades realizadas en Internet, frecuencia de uso, habilidades digitales y tenencia de bienes TIC. Esto es clave porque la conectividad solo transforma vidas cuando se convierte en educación, trámites, emprendimiento y acceso a información.
A nivel interno, cada proyecto cuenta con registros administrativos, georreferenciación de infraestructura, certificaciones de servicio y auditorías técnicas que permiten validar instalación, operación y calidad en tiempo real.
Los resultados ya son visibles. En este Gobierno realizamos la mayor inversión en conectividad de la última década: $2,8 billones de pesos entre 2023 y 2025.
Esto se ve reflejado en un despliegue sin precedentes. Reactivamos la fibra óptica después de seis años de estancamiento, con más de 4.200 kilómetros nuevos y más de 23.000 kilómetros acumulados, en el territorio nacional. Departamentos como Chocó, con una nueva troncal de 318 km, y Cauca, con 211 km, ya mejoran sus indicadores de acceso y calidad del servicio.
Otra métrica clave son los hogares conectados. En este cuatrienio más de 200.000 hogares, la mayoría rurales, accedieron por primera vez a Internet. Un ejemplo claro es La Guajira, donde logramos aumentar la conectividad en 31 %, pasando de 46.000 a casi 68.000 hogares.
También medimos el avance de modelos alternativos: el proyecto Comunidades de Conectividad ya instaló 262 juntas de Internet, beneficiando a 13.000 hogares en 151 municipios, gracias a esquemas colaborativos implementados en Boyacá, La Guajira, Catatumbo y zonas rurales dispersas.
Monitoreamos el avance tecnológico. El despliegue de 5G, iniciado en 2024, ya supera más de 2.400 estaciones en 148 municipios, consolidando un paso decisivo en la modernización de las redes de telecomunicaciones en Colombia.
Estas mediciones permiten observar cómo las redes de última generación aportan a la disminución de brechas, apoyar emprendimientos locales y mejorar servicios públicos como salud, educación y movilidad.
Mucho se habla de ciberseguridad, pero ¿qué acciones está tomando el ministerio para blindar instituciones públicas y empresas frente al crecimiento de ataques impulsados por la Inteligencia Artificial?
En este cuatrienio hemos hecho la transformación más profunda de la seguridad digital en la historia reciente del país, entendiendo que los ataques potenciados por IA exigen capacidades nuevas, anticipación y un Estado más fuerte.
En el frente técnico, fortalecimos el equipo y el portafolio del ColCERT y pusimos en marcha iniciativas inéditas como el Hub de Ciberseguridad mediante el cual se formaron 2550 personas en seguridad digital, Clic Seguro durante 2023-2024 a través del cual se sensibilizaron 41.000 personas en territorio y Escudo Digital con el cual se prevé llevar un sistema de protección para el monitoreo continuo a equipos tecnológicos y a redes de internet a 50 entidades territoriales.
A su vez se han desplegado los servicios del portafolio a nivel nacional lo que ha permitido apoyar la gestión durante el cuatrenio de 54.325 vulnerabilidades este año, cerrando 19.346 brechas de alto riesgo antes de que pudieran afectar a los ciudadanos y han atendido y gestionado 2.916 incidentes de seguridad digital.
Asimismo, se han concienciado 10.212 funcionarios contratistas y colaboradores impactados con las sensibilizaciones, generando a si una cultura de seguridad.
Esta cifra refleja un crecimiento significativo en la cobertura y confianza por parte de entidades públicas y privadas del país, con el objeto de generar un ecosistema seguro de intercambio de información técnica y de coordinación a nivel técnico, táctico y estratégico, que integre todas las instancias y las múltiples partes interesadas.
Sin embargo, la defensa no depende solo de la tecnología, sino de las personas, con el programa CiberPaz, la estrategia de cultura digital más grande del país, se ha sensibilizado a más de 3,3 millones de colombianos en los 32 departamentos, promoviendo el uso responsable, empático y seguro de los entornos digitales.
Y de manera complementaria, más de 56 mil personas, funcionarios públicos, mujeres, jóvenes, docentes y líderes sociales, han recibido formación específica en ciberseguridad, creando capacidades reales en todos los niveles del Estado y la sociedad.
Además, la estrategia de seguridad digital del Gobierno se articula con el trabajo del Sistema de Medios Públicos, que cumple un rol clave en la protección de niñas, niños y adolescentes en los entornos digitales. A través de sus canales regionales y nacionales, el país cuenta con un ecosistema de contenidos confiables, educativos y culturalmente pertinentes, cuidadosamente curados para evitar riesgos y promover pensamiento crítico, identidad y ciudadanía digital.
Producciones como Guillermina y Candelario, La Banda de Andy, Asquerosamente Rico o Increíblemente, junto con franjas infantiles especializadas como Eje Kids, TruKid y Portal Eureka, ofrecen alternativas seguras frente a las plataformas no reguladas.
A esto se suman convocatorias como Abre Cámara, Historias del Cambio y Territorios al Aire, que fortalecen la producción de contenidos protectores y el rol de los medios comunitarios como guías para familias y cuidadores, especialmente en zonas rurales.
Estas acciones complementan el esfuerzo nacional en ciberseguridad al reforzar la prevención, la alfabetización digital y la construcción de entornos más seguros para las infancias.
Finalmente, con la Estrategia Nacional de Seguridad Digital avanzamos en la identificación de infraestructuras críticas cibernéticas, la adopción de protocolos de respuesta estandarizados, y la producción de materiales pedagógicos para entidades públicas.
Todo esto se articula con la modernización de la gobernanza de datos del Estado, lo que permitirá que la infraestructura pública opere con estándares de seguridad alineados con los desafíos de la IA.
La apuesta es contundente: un ecosistema de ciberseguridad más inteligente, distribuido y humano, capaz de blindar al Estado, al sector productivo y a las comunidades frente a un entorno digital cada vez más desafiante.
En materia de talento digital, ¿cuál es el plan para cerrar la brecha de habilidades tecnológicas y que las empresas no sigan diciendo que “no hay quién programe” en Colombia? Además, ¿Cómo se articula el programa de formación con el entorno laboral?
La visión de este Ministerio es clara: la formación digital y la apropiación tecnológica deben ser la llave para la movilidad social y económica de nuestros jóvenes.
Planeamos asegurar estas oportunidades superando las barreras estructurales a través de una estrategia integral de tres pilares: Conectividad, Educación Digital y Ecosistemas de Innovación, priorizando siempre la equidad territorial.
El primer paso para superar la pobreza y la desigualdad educativa es eliminar la barrera física. Por eso, nuestra inversión récord en conectividad va de la mano de un esfuerzo sin precedentes para dotar a las escuelas.
Hemos entregado más de 150.000 computadores y 2.448 laboratorios en 7.100 instituciones educativas, herramientas que son el puente entre el internet que instalamos y el aprendizaje, y que hoy benefician a 1,9 millones de estudiantes.
Además, para asegurar que los jóvenes rurales y urbanos puedan acceder al lenguaje del futuro, hemos distribuido 55.000 microcontroladores para el aprendizaje práctico de programación y electrónica, preparando a 750.000 estudiantes para innovar y transformar su futuro.
El segundo paso es la formación inclusiva que ataca la desigualdad educativa en su raíz. Con una inversión de $734.000 millones, hemos diseñado programas gratuitos e inclusivos como AvanzaTech y TalentoTech.
Ya hemos formado a más de 841.000 personas en habilidades de alta demanda como programación, inteligencia artificial y otras habilidades avanzadas, y el compromiso es alcanzar la meta de 1 millón de colombianos formados.
El éxito de esta estrategia radica en que estamos llevando estas certificaciones internacionales, acompañadas por gigantes tecnológicos, y bootcamps (formación intensiva) a quienes de otra forma no podrían costearlas, garantizando que el talento digital del futuro no dependa del bolsillo, sino de las ganas de aprender.
Para superar la barrera de la centralización y la falta de infraestructura de innovación en las regiones, estamos descentralizando la alta tecnología.
Uno de los logros históricos en materia educativa radica en que aumentamos la conectividad rural escolar. En 2022, Colombia contaba con 4.275 escuelas rurales conectadas a internet.
Para 2025, esta cifra ha aumentado a más de 19 mil instituciones, representando un crecimiento de más de 15 mil nuevas escuelas conectadas.
Para concluir, el país vive un momento clave en regulación tecnológica. ¿Qué normas o marcos deja como legado para que Colombia avance sin frenar la innovación durante el nuevo año?
Se espera que antes de finalizar el 2025, logremos poner en marcha, de la mano de la CRC, las condiciones claras para el uso responsable del internet y las nuevas tecnologías en nuestras niñas, niños y adolescentes.
Necesitamos generar conciencia y pedagogía a la hora de un uso responsable de las TIC. Así como el cuidado emocional en línea. De hecho, hace poco lanzamos la nueva herramienta, enmarcada en el programa Ciberpaz, y la cual está disponible a través de Whatsapp, una acción concreta de cuidado y protección dirigida especialmente a las mujeres y niñas, quienes a menudo son blanco de violencia digital
Cero Bullying fue diseñado para brindar contenidos diarios, explicaciones sencillas sobre riesgos digitales y herramientas para interpretar señales tempranas en niños y adolescentes.
El canal incluye guías para identificar comportamientos de riesgo en redes sociales, videojuegos, grupos de mensajería, entornos digitales académicos, recomendaciones para abordar conversaciones sensibles con menores, consejos sobre privacidad, configuración segura de dispositivos, y protección de datos.
Aunado a lo anterior, contamos con el proyecto de resolución que cumple con lo exigido por la Ley 2489 de 2025. Donde se crea el Comité Nacional Interinstitucional de Tecnología, Niñez y Adolescencia, como una instancia permanente de coordinación, articulación, orientación y seguimiento de políticas orientadas al uso seguro, responsable y protector de las tecnologías de la información y las comunicaciones por parte de niñas, niños y adolescentes en el territorio nacional, en cumplimiento del artículo 7 de la Ley 2489 de 2025.
El Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones viene trabajando Mesas Técnicas de Socialización y Presentación de Avances relacionados con la reglamentación de la Ley 2489 de 2025, “Por medio de la cual se establecen disposiciones para el desarrollo de entornos digitales sanos y seguros para los niños, niñas y adolescentes del país”
Igualmente, durante 2025 se expidió el Decreto 1192 del 12 de noviembre de 2025, mediante el cual se actualizó de manera integral el procedimiento de regularización de infraestructura de telecomunicaciones contenido en el Decreto 1078 de 2015.
Esta norma constituye un avance estructural en la política de despliegue al establecer un marco unificado, técnico y jurídicamente sólido para la legalización de infraestructura ya instalada en el país.
El Decreto incorpora tres elementos centrales. En primer lugar, elimina la figura del silencio administrativo positivo, garantizando que las decisiones de regularización se basen en una evaluación técnica y jurídica y no en el vencimiento automático de términos. En segundo lugar, suprime la referencia al Portal Único de Despliegue de Infraestructura de Telecomunicaciones (PUDIT), con el fin de adecuar el proceso a instrumentos operativos y sostenibles para territorios y operadores.
También contamos con el proyecto de resolución que actualiza los requisitos patrimoniales y operacionales de los servicios postales, el cual se encuentra en trámite de firma, constituye una mejora normativa en los procesos de habilitación del servicio postal de mensajería expresa, generando políticas que permitan agilizar dichos tramites.
De igual manera optimiza el sistema de rastreo de los envíos postales, los cuales deben disponer los operadores a los usuarios para la consulta en línea del estado de sus envíos. Lo anterior buscando eliminar barreras de ingreso al sector e incentivar la aplicación de nuevas tecnologías en los operadores postales en el marco de la prestación del servicio.

















