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La Inteligencia Artificial ha dejado de ser un hype para convertirse en el motor de una transformación profunda en la industria de la comunicación y el marketing de contenido.
Viene la etapa en que las empresas deben migrar de la simple curiosidad a una implementación estratégica que, lejos de reemplazar, potencie el esfuerzo humano.
Por eso, la IA cómo copiloto es una herramienta que potencia la labor creativa, y que requiere en todos los niveles, la intervención humana, para lograr así resultados correctos.
¿Cómo se logra esta sinergia y qué papel juega la ética en este nuevo escenario?
Hablamos con Catalina Sánchez Ayerbe (en la foto principal), CEO de Hogarth Colombia, con quien pudimos analizar de qué forma network WPP, por ejemplo, está abordando esta revolución, en donde la visión es: la IA como copiloto, una herramienta poderosa que acelera y brinda eficiencia en los procesos, pero que requiere la guía y el craft del ser humano para generar valor real.
La inteligencia artificial es un copiloto y WPP ha invertido muchos recursos en todo el tema del desarrollo de esta tecnología para el foco del negocio, también teniendo claridad ética y políticas claras.
WPP Open: Un ecosistema de producción inteligente
Para manejar la complejidad y el volumen que la IA introduce, WPP ha desarrollado una plataforma clave llamada WPP Open. Esta herramienta no es solo un conjunto de integraciones de IA; es un ecosistema diseñado para servir a los clientes en cada etapa del proceso creativo, desde la planeación y la creación de contenido, hasta la implementación y la medición.
Una de las grandes ventajas de esta plataforma es la seguridad y la especialización. La información del cliente permanece protegida, y la herramienta tiene la capacidad de crear «agentes expertos» especializados en cada marca, como ya sucede con clientes globales como Coca-Cola o L’Oréal, y en el ámbito local con empresas como Amarilo.
WPP Open tiene esa magia y la herramienta en este momento nos está dando la posibilidad de generar espacios exclusivos para nuestros clientes, en donde empieza a volverse experta en cada cliente. Añade la ejecutiva.


Dentro de este ecosistema, el brazo de producción de Hogarth, Production Studio, automatiza tareas repetitivas. Esto permite a los creativos dedicar su tiempo no a adaptaciones tediosas (que pueden consumir hasta el 60 % de su jornada), sino a la verdadera creatividad e innovación.
En términos de eficiencia, los resultados son contundentes: se puede lograr una disminución en costos del 30 % al 40 % y en tiempos de hasta el 50 %. La plataforma garantiza una consistencia de marca impecable al tener cargada toda la información y manuales de identidad desde el inicio del proceso.
Propiedad intelectual y el dilema ético
Uno de los temas más candentes en el uso de la IA es la propiedad intelectual. Aunque la tecnología permite generar música, videos o textos con una velocidad sorprendente, el marco legal y ético aún está en desarrollo.
Según Sánchez, la cautela es el enfoque principal. Muchos clientes prohíben el uso de material generado por IA sin una aprobación estricta y legal. La responsabilidad humana es el filtro esencial, no solo para asegurar la autoría, sino también para evitar los prejuicios que la IA puede aprender de la data existente en internet.
Definitivamente el pensamiento humano no puede dejar de estar en todo lo que implementamos y en todo lo que hacemos, es también un tema cultural que hay que enseñarle a todos los jóvenes, comenta Catalina Sánchez.
IA como copiloto en la sostenibilidad y desarrollo de talento
Otro punto crucial es la sostenibilidad. Aunque la IA demanda un alto gasto energético, plataformas como la de WPP abordan el tema con directrices globales y herramientas como una «calculadora» para medir la eficiencia y el impacto ambiental de cada producción. Pensar de manera sostenible implica el uso de Virtual Production, reduciendo la necesidad de múltiples locaciones físicas.
Finalmente, el desarrollo del talento joven es una prioridad. La compañía ofrece programas de formación exhaustivos, desde lo más básico hasta la especialización en prompt engineering. Y el mensaje es claro: la IA potencia el trabajo, pero quien no aprenda a usarla, se quedará atrás.
Antes nos preguntaban, ¿sabe inglés? Y ese era como un tema de entrada a un trabajo, ahora es: ¿qué tanto conoce de inteligencia artificial? Ese es el otro componente que exige el mundo de hoy.
El valor del humano en la era de la IA
La Inteligencia Artificial se consolida como una herramienta transformadora que permite a las agencias y marcas alcanzar niveles de eficiencia y producción nunca antes vistos. Sin embargo, su verdadero valor reside en liberar el tiempo y el talento de los profesionales para enfocarse en la creatividad, la estrategia y la innovación.
La IA es nuestro nuevo copiloto para agilizar lo repetitivo y dedicarse al corazón del trabajo creativo, al pensamiento humano, a lo que realmente importa: la idea y la conexión. El futuro no es solo tecnológico, sino profundamente humano y ético.

















