Table of Contents
Los mapas dejaron de ser simples representaciones de un territorio. Hoy, la inteligencia artificial geoespacial empieza a convertirse en una herramienta estratégica para que las empresas y organizaciones encuentren patrones, anticipen escenarios y conviertan grandes volúmenes de información en decisiones concretas. Esa es una de las transformaciones que está impulsando Esri a través de su plataforma geoespacial.
Deiro González, gerente de Tecnología para Esri Colombia y Ecuador, explica que la compañía desarrolla software orientado a construir sistemas de información geográfica capaces de ayudar a las organizaciones a responder preguntas desde un enfoque geográfico: “aplicar la geografía con tecnología”.
Inteligencia artificial geoespacial, de los mapas a la acción
La plataforma ArcGIS integra diferentes posibilidades de despliegue: software de escritorio, servidores, servicios bajo suscripción y herramientas para desarrolladores. Su alcance va más allá de visualizar mapas, pues incorpora capacidades de análisis espacial y analítica de datos.
La llegada de la inteligencia artificial está ampliando todavía más esas posibilidades. González identifica tres grandes componentes: asistentes de IA, modelos y herramientas de inteligencia artificial y agentes capaces de actuar de manera más autónoma.


Normalmente estas herramientas están orientadas a un perfil de usuario que nosotros denominamos los profesionales de sistemas de información geográfica, explica.
Los asistentes buscan simplificar tareas para usuarios menos especializados, mientras que los modelos de IA permiten automatizar análisis complejos. Un ejemplo está en las imágenes satelitales: modelos de inteligencia artificial que pueden identificar automáticamente coberturas o tipos de cultivos.
El tercer nivel son los agentes. Mediante lenguaje natural se expone al sistema una problemática, señala González. Por ejemplo, identificar qué población puede ser más vulnerable ante un deslizamiento. El agente combina capas geográficas, información demográfica y distintas herramientas que permiten generar una respuesta.
El dato que muchas empresas todavía no están aprovechando
Uno de los puntos más interesantes de la conversación con el especialista está en la cantidad de información empresarial que tiene una dimensión geográfica.
Entre un 70 y 80 % tiene un componente geográfico, afirma González. El desafío está en reconocerlo y utilizarlo para enriquecer la toma de decisiones.
La analítica geoespacial también está mostrando aplicaciones concretas en Colombia. Tras eventos como terremotos, entidades como la Alcaldía de Calarcá y empresas de servicios públicos en Pereira han utilizado información recopilada mediante dispositivos móviles para evaluar daños, priorizar recursos y apoyar procesos de reconstrucción.
Pero la tecnología no solo sirve después de una emergencia. También puede anticiparse a ella. González explica que algunas alcaldías utilizan modelos predictivos de inundación para identificar zonas de riesgo y población ubicada en áreas vulnerables.


El reto ya no es recopilar datos, sino ponerlos a trabajar
La velocidad con la que se generan datos geográficos está creciendo. Los dispositivos móviles permiten capturar información en campo y los satélites generan imágenes de manera constante.
Creo que en términos de captura de información no vamos a tener mucho problema, afirma González. El verdadero desafío será gestionar eficientemente ese volumen y pasar de acumular datos a convertirlos en soluciones.
En ese escenario, la transformación digital de las organizaciones tendrá que incorporar una nueva pregunta: no solamente qué información tenemos, sino qué podemos hacer con ella.
Durante el encuentro de usuarios de Esri en Bogotá (CUE), esta visión estuvo presente en espacios dedicados a inteligencia artificial geoespacial, eficiencia operativa, tierras, imágenes y teledetección, donde diferentes organizaciones compartieron proyectos y casos de éxito.
Una nueva mirada para emprendedores y empresas
Para González, todavía existe una percepción limitada sobre lo que realmente hay detrás de un mapa.
Hay una tecnología que permite dar un matiz casi que de ciencia de datos espacial a los datos, sostiene.
Y allí aparece una oportunidad para empresas y emprendedores: incorporar la dimensión geográfica como una nueva capa de inteligencia para desarrollar productos, servicios y soluciones.
La innovación tecnológica no siempre consiste en inventar, es mirar los datos que ya existen desde otra perspectiva.
El futuro de los datos
No estará dado únicamente en tener más información, sino en comprenderla de manera adecuada. La geografía puede ser precisamente esa pieza que conecta datos, territorio y decisiones.
Cuando un mapa deja de mostrar dónde están las cosas y empieza a explicar por qué están allí, cambia completamente su valor.


🌎 Punto de encuentro
¿Tu empresa está aprovechando realmente la información geográfica que ya tiene o todavía la está viendo como simples datos?















