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Más allá de las cifras frías, lo que estamos presenciando es un cambio estructural en cómo los colombianos nos relacionamos con la tecnología.
El más reciente informe de Nae, compañía de Minsait (Indra Group), pone sobre la mesa la edición T2-2025 de su ya conocido barómetro, revelando que el mercado de telecomunicaciones en Colombia no solo está creciendo, sino que está madurando a un ritmo acelerado impulsado por una sociedad cada vez más «hambrienta» de datos.
Basado en la data oficial del Ministerio TIC y la Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC), este análisis permite entender las nuevas reglas del juego en un entorno donde la conectividad ya no es un lujo, sino el servicio público esencial del siglo XXI.
Tendencias clave en el mercado de telecomunicaciones en Colombia
Para entender hacia dónde vamos, primero debemos mirar la salud financiera del sector. Los ingresos continúan en una curva ascendente envidiable: la banda ancha fija y móvil han reportado crecimientos interanuales del 15,88 % y 10,87 % respectivamente.
Esto es una señal inequívoca de que, a pesar de los desafíos económicos, los hogares y las empresas colombianas priorizan su conexión a la red por encima de otros servicios.
Sin embargo, el comportamiento del usuario revela matices interesantes. Aunque la conectividad digital avanza, el modelo de prepago sigue siendo el rey absoluto en volumen, dominando el panorama con 27,05 millones de usuarios.
En este segmento, Claro mantiene su hegemonía con 17 millones de usuarios, seguido por Tigo con 4 millones; curiosamente, ambos operadores reportaron un crecimiento idéntico del 4 %.
El pulso entre la fidelidad y el consumo de datos
Aquí la batalla se pone realmente interesante en la modalidad de pospago (suscripción). Hablamos de 21,73 millones de usuarios que buscan estabilidad. Aunque Claro y Movistar lideran en números absolutos, es Tigo quien se lleva el protagonismo en dinámica de crecimiento, con un aumento del +11 % interanual, una cifra que debería poner en alerta a sus competidores.
Pero no todo es color de rosa. El informe de Nae destaca una persistente brecha de consumo que refleja las desigualdades del acceso: mientras un usuario de pospago consume en promedio 17,72 GB al mes, un usuario de prepago apenas llega a los 7,13 GB.
Esta diferencia de más del doble no solo habla de capacidad de pago, sino de las limitaciones que enfrenta una gran parte de la población para aprovechar plenamente la economía digital.


Fibra óptica y el auge de los «pequeños gigantes»
Quizás el dato más relevante para el ecosistema de emprendimiento es lo que ocurre en los hogares. La banda ancha fija creció un 8 %, alcanzando los 9,7 millones de conexiones.
Aquí, la tecnología de Fibra Óptica al Hogar (FTTH) es la protagonista, superando la barrera de los 5 millones de accesos y penetrando con fuerza tanto en estratos altos como bajos.
Lo llamativo es la consolidación del grupo denominado «Otros». Si bien los operadores móviles y fijos tradicionales como Claro mantienen el liderazgo (3,4 millones de conexiones), este grupo de proveedores alternativos se ha consolidado como el segundo actor más importante del mercado con 2,37 millones de accesos.
Esto demuestra que hay un espacio gigante para la innovación y para nuevos jugadores locales que entiendan las necesidades específicas de sus comunidades.
Retos en la monetización y la lealtad del cliente
Finalmente, el barómetro toca un punto sensible: ¿cuánto vale un cliente? La monetización del tráfico es desigual. Mientras Movistar logra crecer este indicador en un 13 %, otros jugadores como WOM enfrentan variaciones negativas.
El ingreso promedio mensual por cliente en pospago fluctúa significativamente, desde los 23.695 COP en Movistar hasta los 37.423 COP en Claro, lo que explica las agresivas estrategias comerciales que vemos en publicidad.
Sumado a esto, la lealtad es frágil. El «churn» o tasa de cancelación por portabilidad muestra que los usuarios no temen cambiar de barco si sienten que su servicio no cumple la promesa de valor, con WOM registrando los valores más altos de salida de usuarios frente a un Claro más estable.
Un sector que no admite pausas
El informe T2-2025 confirma que Colombia está en una fase de adopción tecnológica robusta.
Ya no se trata solo de tener señal, se trata de calidad, velocidad y capacidad de transmisión. Para los emprendedores y líderes del sector IT, el mensaje es claro: la infraestructura está creciendo, pero el reto ahora es cerrar las brechas de uso y ofrecer servicios que justifiquen la inversión mensual de los colombianos. La tecnología es el habilitador, pero la estrategia centrada en el usuario será lo que defina a los ganadores de la próxima década.
Para profundizar en todos los datos técnicos y gráficas, pueds consultar el informe completo aquí:















