Table of Contents
Durante los 12 meses terminados el 30 de junio de 2026, la economía cripto del país alcanzó 29.100 millones de dólares en actividad, un crecimiento del 13,8 % frente al periodo anterior. El resultado ubica a Colombia como la quinta economía cripto de América Latina, en un escenario donde las stablecoins adquieren protagonismo.
El dato forma parte del nuevo capítulo regional del informe de Chainalysis sobre adopción global de criptomonedas, que analiza cómo los activos digitales están dejando de ser exclusivamente una alternativa de inversión para convertirse también en herramientas utilizadas para mover, almacenar y acceder a valor.
Colombia no está sola en esta tendencia. México creció 25,5 % y Argentina 15,3 %, mientras que Brasil registró una contracción de 1,6 %. En conjunto, estos movimientos permitieron que la región creciera por encima del ritmo mundial durante el periodo analizado.
Adopción de criptomonedas en Colombia
Uno de los cambios más relevantes en Colombia está relacionado con las stablecoins, activos digitales diseñados para mantener un valor relativamente estable y que, en la práctica, están adquiriendo un papel cada vez más importante dentro del ecosistema financiero basado en blockchain.
De acuerdo con Chainalysis, las entradas de stablecoins a plataformas de servicios en Colombia alcanzaron 3.500 millones de dólares al cierre del segundo trimestre de 2026.
Además, la actividad con stablecoins en exchanges descentralizados, conocidos como DEX, creció por encima de la tendencia global tanto en Colombia como en México.
Juanita Rodríguez Kattah, country manager de Bitso para Colombia, relacionó este comportamiento con una mayor confianza institucional en esta tecnología y señaló que ya existe capacidad para mover volumen corporativo real.
El dato resulta relevante porque muestra un cambio en el perfil de uso de los activos digitales: más allá de la especulación, determinadas criptomonedas están encontrando aplicaciones vinculadas con pagos, transferencias y gestión de valor.
Latinoamérica mueve 593.800 millones de dólares en actividad cripto
El fenómeno colombiano forma parte de una tendencia regional de mayor escala. América Latina registró 593.800 millones de dólares en actividad cripto durante el periodo analizado y creció 9,8 %.
La región se convirtió así en la sexta economía cripto más grande entre las regiones del mundo. Cinco países concentraron más del 80 % del valor registrado.
Para Ben Reid, líder global de stablecoins de Bitso, América Latina combina tres condiciones que favorecen la demanda de estos activos: inflación persistente, volatilidad cambiaria y controles de capital restrictivos en algunos países.
Por otro lado, Carlos Peralta, experto senior en políticas públicas de Bitso, resume el fenómeno señalando que buena parte de esta adopción responde a necesidades concretas y no simplemente al interés por utilizar criptomonedas.
Esto ayuda a entender por qué el comportamiento de los activos digitales puede ser diferente entre países. Las razones que llevan a una persona o empresa a utilizar criptomonedas no son necesariamente las mismas en Brasil, México, Argentina, Colombia o Venezuela.
Cada país muestra un comportamiento diferente
Brasil continúa siendo el principal mercado de la región y ocupa el primer lugar mundial en el índice de adopción cripto de base utilizado por Chainalysis. El país concentró 43,7 % del valor cripto recibido en América Latina.
Aunque su actividad se contrajo 1,6 % durante el periodo analizado, su economía cripto había crecido 179,4 % entre los periodos de los reportes de 2024 y 2026. En ese mismo intervalo, su economía de stablecoins aumentó 495 %.
En febrero de 2026, además, el Banco Central de Brasil introdujo nuevas reglas para los proveedores de servicios de activos virtuales.
Argentina, por su parte, fue la segunda economía cripto de la región y registró un crecimiento de 15,3 %. En este mercado, al igual que en Venezuela, los activos digitales han encontrado espacio como alternativa frente a determinadas limitaciones de los servicios financieros tradicionales y al acceso a divisas.
Venezuela presentó el crecimiento más elevado entre los grandes mercados de la región, con un impresionante 107,2 %, casi ocho veces el crecimiento registrado por Colombia.
El reporte relaciona esta evolución con años de inflación, depreciación y acceso limitado a dólares, factores que habían llevado previamente a hogares y empresas a buscar mecanismos alternativos para almacenar y transferir valor. Según el análisis citado, la ruptura política de enero de 2026 aceleró esta dinámica y elevó los pagos realizados con stablecoins.
México también tuvo un crecimiento significativo: 25,5 %. El país es, además, el quinto del mundo en flujos cripto transfronterizos.
Más de 47.000 millones de dólares, equivalentes al 61 % de su actividad cripto, correspondieron a stablecoins. El valor mensual de estos activos en corredores relacionados con México llegó a 1.800 millones de dólares en junio de 2026, aproximadamente cuatro veces el nivel registrado a comienzos de 2024.
Stablecoins representan casi un tercio de los flujos cripto transfronterizos
El avance de las stablecoins no se limita a países específicos. A junio de 2026, estos activos representaban el 32,1 % del valor cripto transfronterizo de América Latina.
También representaban el 22,1 % de la actividad P2P doméstica y el 17,6 % de los saldos mantenidos en billeteras personales.
Otro dato permite observar cómo está cambiando la relación entre los usuarios y las plataformas. El 71,2 % de los saldos cripto de la región estaba alojado en plataformas de servicios en junio de 2026, frente al 68,0 % registrado a nivel global.
Además, en los principales mercados latinoamericanos, los flujos de stablecoins a través de exchanges centralizados crecieron por encima del ritmo global.
Estos indicadores apuntan hacia una utilización más integrada de los activos digitales dentro de las operaciones financieras cotidianas, aunque con diferencias importantes entre cada mercado.
Cripto en América Latina: de la experimentación a los usos cotidianos
Los números muestran una región con historias diferentes detrás de una misma tendencia.
En Brasil, el crecimiento está asociado a una mayor maduración del mercado y a una infraestructura financiera que incorpora progresivamente estos activos. En Venezuela, la adopción está mucho más relacionada con necesidades derivadas de las condiciones económicas y el acceso a divisas. Colombia y México, mientras tanto, muestran un crecimiento importante en el uso de stablecoins y en los flujos relacionados con plataformas y operaciones transfronterizas.
El resultado es que las criptomonedas están adquiriendo un papel más práctico en América Latina. Ya no se trata únicamente de comprar un activo esperando que aumente de precio. Para determinados usuarios, pueden representar una herramienta para mover dinero, conservar valor o acceder a determinados servicios financieros.
Según Ben Reid, las criptomonedas y, especialmente, las stablecoins han evolucionado más allá de una etapa de adopción temprana y forman parte cada vez más del panorama financiero latinoamericano.
La evolución de Colombia será especialmente interesante de observar: con 29.100 millones de dólares de actividad cripto y un crecimiento de 13,8 %, el país demuestra que los activos digitales ya ocupan un espacio que va mucho más allá de la conversación tecnológica.
El verdadero cambio está en para qué se usa la tecnología
El dato más interesante de este fenómeno quizá no sea cuánto dinero mueve el mercado cripto, sino para qué se está utilizando.
Cuando una tecnología comienza a resolver problemas concretos -transferencias internacionales, acceso a valor, pagos o protección frente a determinadas condiciones económicas- deja de ser únicamente una novedad tecnológica y empieza a formar parte de la infraestructura que utilizan las personas y las empresas.
América Latina está mostrando precisamente esa transición. Y Colombia, con un crecimiento de 13,8 %, forma parte de ella.
El reto hacia adelante será observar cómo evolucionan la regulación, la confianza institucional y los casos de uso. Porque en el mundo cripto, la pregunta importante ya no es solamente cuánto vale un activo, sino qué problema real puede ayudar a resolver.


Fuente: Chainalysis














