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La inteligencia artificial empresarial dejó de ser una promesa futurista o un experimento de laboratorio. Hoy es, literalmente, el nuevo sistema operativo de las organizaciones que están creciendo más rápido, con mejores márgenes y mayor resiliencia.
Así lo confirma el Informe Global de IA 2026, una investigación basada en la visión de más de 2.500 ejecutivos C-level de 35 países, que revela una verdad incómoda pero clara: la diferencia entre liderar o quedarse atrás ya no está en adoptar IA, sino en cómo se integra al corazón del negocio.
De la IA como soporte a la IA como plan de negocio
Uno de los hallazgos más contundentes del informe es que las empresas líderes ya no ven la IA como un complemento tecnológico. La han convertido en su eje estratégico. Según el estudio, estas organizaciones tienen 2,5 veces más probabilidades de crecer por encima del 10 % anual y 3,6 veces más opciones de operar con márgenes superiores al 15 %.
En palabras de Abhijit Dubey, CEO y Chief AI Officer de NTT DATA:
Una vez que las estrategias de IA y de negocio están alineadas, el paso más eficaz es elegir uno o dos dominios que generen alto valor y rediseñarlos de principio a fin con inteligencia artificial.
Aquí aparece un patrón claro: los líderes priorizan impacto real, no experimentos aislados. La estrategia de IA ya no vive en IT; se discute en la sala de juntas.
Inteligencia artificial empresarial: IA generativa, Agentic AI y el salto a la ejecución
El informe identifica una pila tecnológica clave que define esta nueva etapa: IA generativa, Agentic AI e IA privada y soberana. Mientras la IA generativa crea contenido, ideas y conocimiento, la IA agéntica da el siguiente paso: ejecuta acciones, toma decisiones y optimiza procesos de forma autónoma.
Este cambio explica por qué el 46,1 % de los líderes afirma que su enfoque es “moverse rápido y liderar el mercado”, frente a solo el 25,4 % de las organizaciones rezagadas. No esperan a que otros asuman los riesgos; entienden que la velocidad también es una ventaja competitiva.


Arquitecturas AI-native: construir desde el núcleo
Otro dato revelador es que las organizaciones más avanzadas están reconstruyendo sus aplicaciones centrales con IA integrada desde el diseño. El 34,5 % de los líderes ya sigue este enfoque, mientras que los rezagados siguen dependiendo de “parches” o APIs añadidas sobre sistemas antiguos.
El mensaje es directo: no se puede escalar lo que no se puede gobernar. Las empresas que apuestan por una arquitectura AI-native integran razonamiento, retroalimentación y autocorrección en sus procesos. No solo alojan inteligencia: se vuelven inteligentes.
Gobernanza, CAIO y control a escala
La madurez en gobernanza de IA es otro factor diferencial. Más de la mitad de los líderes (55,9 %) opera con un modelo de gobernanza centralizada y el 77,8 % cuenta con un Chief AI Officer (CAIO) dedicado.
Yutaka Sasaki, presidente y CEO de NTT DATA Group, lo resume así:
La inteligencia artificial ha pasado de estar en los márgenes a ocupar el centro de la creación de valor. El liderazgo en IA es ahora sinónimo de liderazgo empresarial.
Este rol no es simbólico: el CAIO alinea negocio, riesgo, cultura y tecnología, y se convierte en un traductor clave entre estrategia y ejecución.
Personas aumentadas, no reemplazadas
Contrario al discurso del reemplazo masivo, el informe muestra que los líderes en transformación digital con IA usan esta tecnología para potenciar talento. El 28,9 % prioriza empoderar a empleados experimentados con herramientas de IA, mientras redefine roles basados en ciclos de decisión, no en cargos tradicionales.
Como destaca el documento:
El principal objetivo de los líderes en IA no es reemplazar, sino aumentar.
Aquí nace una fuerza laboral híbrida donde humanos definen propósito y agentes ejecutan con precisión.
El efecto flywheel: invertir, aprender, reinvertir
El llamado efecto flywheel explica por qué los líderes aceleran su ventaja. El 68,2 % ya realiza inversiones muy significativas en IA y el 64,5 % planea aumentarlas en los próximos dos años, impulsados por resultados tangibles.
No es fe ciega: es evidencia. Cuando la IA genera valor temprano, justifica nuevas inversiones y acelera el crecimiento.
La brecha ya está abierta
El Informe Global de IA 2026 deja una idea imposible de ignorar: la inteligencia artificial empresarial ya no es una opción estratégica, es una condición para competir. Las organizaciones que alinean IA, personas, gobernanza y arquitectura están ampliando la brecha frente a quienes aún “exploran”.
En esta nueva era, liderar no significa experimentar más, sino decidir mejor y ejecutar más rápido, con responsabilidad y visión de largo plazo.


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¿Tu organización está usando la IA como una herramienta más o ya la está convirtiendo en el motor real de su estrategia de negocio?, te leemos en los comentarios.
Informe completo aquí.
Este artículo esta basado y tiene como fuente este informe.
















