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Si algo quedó claro en el CES 2026 es que las gafas de sol electrocrómicas POVEC no vienen a “verse futuristas”, sino a resolver un problema real: ¿cómo adaptamos nuestra visión a los cambios bruscos de luz cuando estamos en movimiento?
POVEC se presenta como la primera marca de gafas de sol electrocrómicas del mundo, y detrás de esa premisa hay mucha ciencia, ingeniería y sentido práctico del que uno podría imaginar a primera vista.
La marca nace en la intersección entre el rendimiento en exteriores y la ciencia de materiales avanzados.
Su objetivo es tan simple de explicar como difícil de lograr: darle al usuario control directo sobre cómo se adapta su visión a situaciones durante la práctica del ciclismo, esquí, conducción o deportes de montaña, donde pasar de sombra a sol intenso -o entrar a un túnel- no es solo incómodo, sino potencialmente peligroso.
Del vidrio automotriz a tus gafas
POVEC fue cofundada por el aventurero francés Alexis Marc Pons junto a Ambilight, una empresa de ciencia de materiales fundada en 2017 que hoy opera un Centro de Investigación Básica en Estados Unidos.
Su equipo principal incluye 15 doctores en ciencia de materiales de universidades como Stanford y Purdue, y su tecnología ya no es un experimento: se usa en ventanas electrocrómicas de más de 20 modelos de vehículos de producción en serie, incluido el Audi E5 Sportback, con más de 200.000 usuarios en el mundo.
No es casualidad que Ambilight haya sido incluida en 2025 en la lista TR50 de las “50 empresas más inteligentes” de MIT Technology Review. Como ellos mismos lo destacan, todas las implementaciones han superado los estándares de certificación automotriz en materia de seguridad y fiabilidad a largo plazo. Ese es el tipo de respaldo que uno quiere ver cuando la palabra “electrónico” entra en el mundo de la óptica.
Electrocrómico de estado sólido: aquí está la diferencia
El corazón de POVEC es su tecnología electrocrómica de estado sólido. A diferencia de los lentes fotocromáticas tradicionales, que dependen de los rayos UV y de la temperatura (y suelen reaccionar con calma… demasiada calma), aquí el cambio lo decide el usuario.


Conocimos las POVEC C1 en el Unveiled CES 2026.
En las POVEC C1, presentadas en versión de preproducción en el CES 2026, basta un gesto táctil en la patilla para cambiar el tinte en aproximadamente un segundo. Y lo mejor: funciona igual en frío, calor, sombra o sol directo. Como explican desde la marca, el sistema responde directamente a la acción del usuario y ofrece un rendimiento consistente en una amplia gama de condiciones de iluminación.
Además, el diseño evita completamente los materiales de cristal líquido. Según POVEC, su construcción íntegramente de estado sólido ofrece una calidad óptica estable, algo clave para deportes y actividades donde la claridad no es negociable.
Tres modos en un solo par de gafas de sol electrocrómicas
Las POVEC C1 integran tres modos ópticos seleccionables: Claro, Equilibrio y Sombra, cubriendo desde Categoría 1 hasta Categoría 3. En la práctica, esto significa que un solo par de gafas puede acompañarte desde condiciones de poca luz hasta deslumbramiento intenso, sin cambiar lentes ni cargar repuestos.
Aquí la electrónica está al servicio de la óptica, no al revés. En resumen: POVEC está diseñado como unas gafas de alto rendimiento, que ofrecen protección UV400, contraste mejorado y alta claridad óptica, garantizando que la calidad de la visión nunca se vea comprometida por la funcionalidad electrónica.
Usarlas todo el día sí es realista
Uno de los miedos típicos con cualquier wearable es el peso y la batería. En este caso, las POVEC C1 pesan alrededor de 36 gramos, apenas un poco más que unas gafas deportivas tradicionales y bastante menos que la mayoría de las gafas inteligentes.
En cuanto a la autonomía, el sistema electrocrómico solo consume energía cuando cambia el tinte. Con un uso típico de unas cuatro horas al día, la batería puede durar hasta 28 días, y se recarga por USB-C. O, dicho de otro modo: no es otro gadget que te va a pedir atención todos los días.
Probadas en la vida real, no en un laboratorio
En el CES 2026, la presentación de POVEC se enfocó en validar la experiencia en situaciones reales: deslumbramientos, arboledas, túneles o cambios de luz impredecibles. Justo esos escenarios donde la tecnología bonita de catálogo suele fallar.
El producto está diseñado para la luz solar real en exteriores, no para condiciones de laboratorio. Y esa frase resume bastante bien el espíritu del proyecto.
Una idea simple, un impacto grande
POVEC no intenta reinventar las gafas de sol como un gadget lleno de notificaciones. Su apuesta es más inteligente: usar tecnología electrocrómica de grado automotriz para resolver un problema cotidiano de forma elegante, rápida y confiable. Si lo logran a escala, podríamos estar ante el inicio de una nueva categoría dentro de la óptica deportiva y de alto rendimiento.
Al final, la pregunta no es si esto es tecnología “cool”, sino si estamos listos para dejar de adaptarnos nosotros a la luz… y empezar a que la luz se adapte a nosotros.


🌎 Punto de encuentro
Y tú, ¿crees que unas gafas con tinte controlado por el usuario podrían cambiar la forma en que practicas deporte o conduces a diario? Te leo en los comentarios.
















