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Hoy, la robótica aplicada en Colombia no solo es una realidad tangible, sino que se ha convertido en una herramienta estratégica accesible.
Tanto para multinacionales como para medianas empresas que buscan dar el siguiente paso en su evolución digital.
Conversamos con David Oquendo Botero, cofundador y gerente administrativo de WOTIC (en la foto), una compañía con ingeniería 100 % colombiana que, tras seis años en el mercado y con presencia en Ecuador, México y Perú, está desmitificando el uso de estas tecnologías en la región.
No es solo el robot, es la solución a la medida
Uno de los errores comunes al pensar en automatización industrial es creer que se trata simplemente de comprar una máquina y enchufarla.
La realidad es mucho más compleja y fascinante. El verdadero valor no reside en el «hierro», sino en la inteligencia detrás de la integración.
Según explica Oquendo, el enfoque actual no es vender una herramienta aislada, sino desarrollar un proceso personalizado.
Ya sea para tareas de paletizado, soldadura o pintura, la clave está en entender la necesidad específica de cada planta para proveer la solución correcta.
No vendemos solo la herramienta que es el robot, sino que puntualmente aplicamos todo el desarrollo personalizado para cada uno de los tipos de industria, afirma el cofundador de WOTIC.
Esto ha permitido que sectores tan variados como las cementeras, farmacéuticas y plantas de lubricantes integren soluciones que antes parecían inalcanzables.


Eficiencia operativa: El fin del trabajo pesado
Existe un temor latente en la sociedad: ¿La máquina reemplazará al ser humano? La respuesta desde la experiencia en campo es un rotundo no.
La tecnología llega para asumir las cargas que comprometen la salud del operario, como mover cajas de 50 kilos o realizar movimientos repetitivos que causan lesiones a largo plazo.
Al liberar a las personas de la fatiga física, las empresas logran una eficiencia operativa superior, permitiendo que el talento humano escale hacia roles de supervisión y estrategia.
Se identifica inicialmente con eficiencia, con productividad y con ahorro no solo de personal, sino incrementando productividad y generando una mejor rentabilidad en los procesos, destaca Oquendo.
La era de los robots colaborativos y humanoides ha llegado
La tendencia global apunta hacia la innovación tecnológica mediante la colaboración. Ya no hablamos de robots encerrados en jaulas de seguridad lejos de los humanos, sino de «cobots» (robots colaborativos) y humanoides diseñados para la logística interna.
Estos asistentes pueden transportar paquetería o mercancía de un punto A a un punto B, facilitando el flujo de trabajo sin la necesidad de una infraestructura rígida.
Estamos migrando de unos procesos más industriales a unos procesos más de robótica colaborativa, donde van a permitir al ser humano trabajar junto con un robot y hacer aplicaciones parecidas, señala el experto.
Incluso, la llegada de humanoides a la industria nacional, aunque incipiente, ya se perfila como una solución para tareas de apoyo y logística, acercando cada vez más la tecnología de punta a nuestras fábricas locales.


La lección que nos deja el caso de WOTIC
La barrera de entrada para la tecnología de punta se ha derrumbado. Ya no es necesario ser un gigante del mercado para optimizar procesos.
La clave para el empresario colombiano hoy no es tener el presupuesto más alto, sino la visión más clara para perder el miedo a la implementación tecnológica y planear un norte de crecimiento.
La ingeniería colombiana está lista para el reto; la pregunta es si las empresas están listas para abrazar el cambio.

















